lunes, 14 de abril de 2014

El Último Juego de Niños, Capítulo 24 por Elizabeth Thor




Taissa Farmiga es Sarah
Sarah comenzó a respirar con calma mientras el agua caliente bañaba su cuerpo desnudo, respiraba con calma deseando relajarse y pensar en algo más que el mañana, deseando pensar que el dolor no comenzaría dentro de unas horas. Pero sus lagrimas se unieron al agua que corría por su cuerpo y su boca solo pudo pronunciar una palabra “Cohen” los temía por lo que podrían hacer, por ser unos monstruos como Matt y la posible idea que podrían matarlos a todos tras la misión. Dean estuvo esperando que Sarah saliera del servicio y poder hablar con ella y sentirse seguro con sus palabras, quería acariciar su piel como si fuera la ultima vez, quería besar sus labios como si no hubiera un mañana. Más de veinte minutos en el lavabo y Dean se preocupó por ella, decidió abrir la puerta para saber como estaba. Vio a Sarah en un rincón del lavabo llorando, destrozada por dentro al saber las pocas horas que faltaban para que llegara le mañana. Dean se acercó a ella y le ayudo a levantarse dándole un fuerte abrazo dándole algo de consuelo:

-Estoy aquí contigo, Sarah, No llores más, cariño.
Dean la cogió fuertemente con sus brazos y la llevó a la cama, se acostó junto a ella y Sarah apoyó su cabeza en su hombro:
-Cuando muera Matt intentaré con todas mis fuerzas hacer negocios con los Cohen y que nos aseguren seguir vivos…
Dean acarició la frente de Sarah y respiró con calma pensativo, era tan estúpido pensar que podrían hacer tratos con los Cohen, pero había algo que nunca le contaría a Sarah y era que él seria el único que sobreviviría mañana. Sus antiguos hermanos no lo matarían y esperarían que volviera a formar parte de sus filas, volvería pero sería con Sarah, él aseguraría su vida. Le odiaría por un tiempo pero al final entendería lo que hizo, para salvar su vida.
Lizza temblaba sin cesar ya que el miedo le consumía sin cesar, como estaba deseando estar esnifando algo de pegamento industrial o chutándose cualquier basura en sus venas, seguro que cuando cumpliera los 18 estaría tan colocada que no se daría cuenta como le explotaba su corazón. Estaba en aquella pequeña habitación sentada en una silla esperando que Matt llegara para hacerle cientos de preguntas, Lizza se preguntaba que hacia allí y solo sabía que cambiaría su información por algo de cocaína.
Matt entró en la habitación y se sentó a su lado, le miró a los ojos y se encendió un cigarro echándole todo el humo en la cara, le miró unos instantes pensativo queriéndole hacer muchas preguntas:
-Tú sabes quién intenta atentar contra mi… Dímelo.
Lizza sonrió recordando las palabras de los Cohen aquella noche, estaba tras la puerta y pudo escuchar todo lo que decían, querían apoderarse de toda la ciudad:
-Sasha y Carl tienen amigos que te robaron las armas, quieren venir al hotel y matarte… Cre-creo que escuché que tu hermana estaba metida en todo esto junto a un tal Dean, uno de sus viejos hermanos.

Jean Malones es Lilith
Matt se levantó enfadado y le cogió fuertemente del pelo, le pego un fuerte tortazo rompiéndole el labio y la lazo al suelo. No quería escuchar que su hermana estuviera metida en todo esto:
-Maldita zorra, cierra la puta boca. Ella jamás atentaría contra mi- Matt le dio una patada en el estómago a Lizza -Te mereces una lección…
Matt dio un golpe a la puerta para llamar a sus chicos, dos chicos entraron a la habitación y cogieron con fuerza a Lizza :
-Llevárosla mientras pienso lo que haré con ella. Esa furcia no puede culpar a mi hermana.
Lizza dio con sus huesos en una oscura habitación, miró a su alrededor sólo viendo oscuridad y más oscuridad, sintió como unos pasos se acercaron a ella. Unos pasos lentos que llegaban desde su espalda y que le producían más miedo. Sintió como una mano se posaba en su hombro y al girarse vio rostro iluminado con una vela. Era Lilith:
-Estás bien. Te han encerrado en éste agujero conmigo…
Lilith se sentó junto a ella y dejó que les iluminara la luz de la vela, Lizza la observaba con muchas preguntas en su mente y no sabía por donde empezar:
-¿Cómo te llamas? ¿Desde cuándo llevas aquí?
Lilith suspiró al escucharla:
-Mi nombre es Lilith y olvidé el tiempo que llevo aquí, cuando me saca ese monstruo de Katty no puedo ver ni siquiera si es de día o de noche…

Lyndie Greenwood es Lizza

Lizza se llevó las manos a la cara odiándose a si misma por haber hablado con Matt, odiaba haber dicho el nombre de Sarah y haberla culpado de a ver robado en la comisaria:
-Soy Lizza Tranner y pensando que podría haber sacado algo de dinero le conté lo que querían hacer los Cohen a Matt, pero creo que no le gustó que mencionara a Sarah.
Lilith acarició la llama de la vela y miró a Lizza con sus ojos cansados de tanto dolor:
-¿En qué trabajabas allí afuera, Lizza?
-Yo me tenía que prostituir para tener algo de comida o poder consumir drogas…
Lilith al escuchar esas palabras apagó la llama de la vela sumergiéndolas a las dos en la oscuridad, poco a poco se comenzó a escuchar la voz de ella tras de Lizza.
-No eres una persona pura, vendes tu cuerpo y tu alma creándote un sitio en el infierno. ¿Sabes, Lizza? Dios te juzgará y seré yo quién lo haga por él.
-¿Qué?
Lilith dio un mordisco al cuello de Lizza arrancándole un trozo de carne, su pobre victima no podía gritar ya que se ahogaba en su propia sangre.
Tommy no puedo dormir aquella noche y se quedó toda la noche mirando por la ventana, se quedó mirando las únicas estrellas que se podían ver desde su apartamento. Comenzó a rebuscar entre sus cosas y encontró la foto de su hermana, quería recordarla antes que pasara lo peor, quería ver sus ojos y ver su sonrisa:
-Tu me creaste. Te echo de menos, hermanita.
Tommy salió de su cuarto y vio sentada en el sofá a Merlyn que como él no había dormido en toda la noche, eso de pensar que podía perder a otra persona que quería le quitaba el sueño. Tommy se acercó a ella y le acarició el rostro, Merlyn cogió su mano y la acarició para recordarla siempre:
-Por favor, Tommy, ten cuidado. Quiero que vuelvas…
-Merlyn, te juro que volveré, quiero que te encierres en casa y que sepas que hay una pistola guardada en una caja de zapatos en mi armario.
... Capítulo 25 ...

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