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lunes, 23 de marzo de 2015

El Último Juego de Niños, Capítulo 53


Jacob Artist es Jack
Jacob Artist es Jack
La antes apacible casa se había convertido en un colador. Los agujeros de bala adornaban las paredes y el ambiente apestaba a sangre y pólvora caliente.
El cuerpo de Mercedes yacía inerte en el suelo en un charco escarlata. Jack tuvo que apartar la vista para no ver así a la chica que les había acogido e intentado proteger.
Buscó con la vista a Melissa, y al no encontrarla pensó que estaría escondida en algún rincón. «Estará bien —pensó. Buscó a Tommy y tampoco le encontró—. Seguro que él la protegerá.»
—¡Hay que matar a esos cabrones! —La voz de Katty le llegó a los oídos y miró hacía el lugar donde se encontraban sus enemigos.
Jack apuntó con su arma y empezó a disparar a los chicos del sheriff. Abatió a dos e hirió a un par más.
—¡Cuidado! —gritó Matt y apartó a Jack del campo de tiro del sheriff Walter.
—Gra-gracias —dijo Jack extrañado.
—No las des, te necesito vivo. Eres de los pocos que tiene puntería aquí.
Jack entornó los ojos. «Este capullo nunca hace nada por los demás. No sé para que le he dicho nada.»
—¡Tenemos que salir de aquí o nos matarán a todos! —gritó uno de los chicos de Matt antes de recibir un tiro en el cuello. De la herida empezó a manar una gran cascada de sangre y a pesar de los esfuerzos del joven por taponarla, se desplomó en segundos.
—¡Hijos de puta! —Katty disparó indiscriminadamente hacia fuera emitiendo una risa de júbilo.
«Esta chica está completamente loca», pensó Jack intentando esquivar las balas.
—¡Jack!
Al girarse, vio a Melissa, Merlyn y Tommy bajar por las escaleras. Parecían alterados y estaban manchados de sangre fresca.
—¿Estás bien? —Jack corrió hacia Melissa— ¡¿Estáis heridos?!
—No, estamos bien —Melissa se miró a Merlyn—. No es nuestra.
Jack estaba desconcertado.
—Sam, el amigo de Matt atacó a Merlyn. Tuve que defenderla —contestó Tommy con los ojos cubiertos de lágrimas.
Jack miró alterado a su alrededor. Sabía que si Matt se enteraba de eso les mataría. Se acercó a Tommy y le cogió del hombro.
—Está bien, amigo, hiciste lo que tenías que hacer —bajó la voz—. Pero esto no puede salir de nosotros cuatro, ¿entiendes?
Tommy asintió tímidamente sin apartar los ojos del suelo. Jack se acercó a Melissa y Merlyn.
—Estáis bien —Las dos asintieron—. Lo que ha pasado arriba no puede enterarse nadie.
Melissa movió los labios pero no dijo nada; Merlyn apretó los labios intentando no llorar.
Jack recordó a Sam. En la ciudad tenía fama de ser un violador y un pervertido. «Seguro que intentó forzar a Merlyn y Tommy le mató.»
Matt se acercó a él y le dio un golpe en el hombro.
—Esto es una puta ratonera.
—Lo sé —dijo el chico mirando a su novia—. Tenemos que ir a un lugar seguro.
—¿Y cuál es, genio? Sé que quieres proteger a los tuyos, y yo a los míos. Pero lo único que podemos hacer ahora es huir. Si encontramos un edificio lo suficientemente sólido para aguantar una lluvia de plomo como la de ahora, entonces nos refugiaremos allí.
—Está bien.
Matt le miró sonriente y empezó a caminar hacia Katty.
—¡Tenemos que irnos!
—¿Ahora? —preguntó la chica con una mirada perversa—. ¡Pero si nos estamos divirtiendo! —Se relamió los labios y volvió a disparar.
—Ahora, Katty —sentenció Matt y Katty emitió un gruñido.
—¡Chicos, hacia la puerta de la cocina! ¡Saldremos por atrás! ¡Buscad a todos, nos reuniremos en el jardín!—dijo Matt con autoridad.
Jack miró a los suyos y suspiró.
—Tiene razón, hay que irse.
Bob y Maggie se unieron a ellos. El joven le miró desafiante.
—No quiero hacerle caso a ese asesino —dijo con cara de hastío—. No me fío de él.
—Ni tú ni nadie, pero tiene razón. Aquí no estamos seguros.
Todos asintieron y empezaron a caminar hacia la puerta. Jack vio a Sarah disparando desde una ventana. Se acercó a ella intentando que no le mataran.
—Tenemos que irnos, Sarah.
La chica le miró con los ojos enloquecidos.
—He matado a ese hijo de puta —sonrió.
***
Sarah estalló en cuanto vio caer a Mercedes al suelo. La chica quiso ayudarles, y ese sheriff de pacotilla la disparó sin contemplaciones.
Taissa Farmiga es Sarah Nolan
Taissa Farmiga es Sarah Nolan
—¡Hijos de puta! —gritó con desesperación.
Y entonces las balas surcaron el aire hacia ellos. Los chicos del sheriff, que querían cazarles, descargaban sus armas contra ellos sin tregua.
Sarah comprobó su arma; no tenía balas. «¡Mierda!¡Joder, justo ahora!» Se puso a cubierto en el suelo, al lado del sofá. Vio a Katty disparando con sus dos pistolas; podía ver el frenesí de la chica en los ojos.
Su hermano disparaba y trataba que no hirieran a sus chicos; pero fue en vano. El sheriff y los suyos tenían mejores armas.
Bob y Maggie se encontraban al otro lado disparando. Quiso ir hacia ellos pero una bala le rozó el hombro. Se cubrió el arañazo con una mano; la herida le escocía pero no le había hecho nada importante.
Escuchó el ruido de algo pesado al caer. El cuerpo de uno de los chicos de confianza de Matt yacía en el suelo con tres agujeros en el pecho. Su arma rodó hasta donde se encontraba Sarah. La cogió y buscó con la mirada un buen sitio para disparar. Detrás del sofá había una ventana que daba justo en el porche. Estaba rota por culpa de los disparos, pero parecía que hacía tiempo que nadie le prestaba atención; los tiros se encontraban centrados a la puerta de entrada que Mercedes había dejado abierta cuando salió.
Sarah reptó lentamente por el suelo hasta ella. Se levantó por el lado izquierdo de la pared y miró a través de los cristales rotos; desde allí se veía perfectamente a los cazadores. El sheriff daba instrucciones sin parar, sus ayudantes le cubrían para evitar que nadie le dañara. El resto de aldeanos obedecían y disparaban a la casa. Y entonces le vio. Entre un grupo que no dejaba de bebe y pegar tiros a la casa; el chico que había intentado violarla.
Apuntó con la pistola. El pulso le temblaba. «Vamos, puedes hacerlo. Es tu oportunidad», se repetía una y otra vez en su mente. Recordó como el chico había intentado forzarla y la había golpeado con violencia.
El odio y la rabia se fueron apoderando lentamente de Sarah. Lo notaba salir de su corazón y gobernar sus músculos.
Apuntó de nuevo. Tratando de no errar. Respiró hondo varias veces para tranquilizarse. No debía fallar.
Cuando sintió la firmeza de la pistola en su mano, apretó el gatillo. Una bala solitaria fue hacia la cabeza del alcalde de aquel asqueroso pueblo. Sarah contempló triunfante como de la sien del chico emanó un gran chorro de sangre roja.
—Tenemos que irnos, Sarah —dijo alguien a su espalda.
La chica le miró con los ojos enloquecidos. Jack estaba ante ella mirándola con curiosidad.
—He matado a ese hijo de puta —sonrió. Había conseguido vengarse de aquel mal nacido que intentó violarla.
Escuchó un silbido en su oreja. Otro sonido que acuchillaba el aire.  Notó un fuerte dolor en el pecho. Miró a Jack. El chico abrió los ojos, incrédulo.
Sarah miró por la ventana. El sheriff estaba al lado del cadáver del alcalde apuntando una escopeta humeante hacia ella.
Bajó la mirada hasta el origen del dolor. Su pecho estaba desgarrado.
—¡Sarah!
Jack la abrazó antes de que cayera al suelo.
—¡Sarah! —gritó su hermano en la lejanía.
Se le nublaba la vista y tenía frío. Acarició el rostro del chico al que había empezado a amar dejándole marcas rojas en su tostada piel.
Su hermano se agachó junto a ella y le cogió la mano. Sarah le miró y trató de sonreír.
Cerró los ojos y dejó que la muerte se adueñada de ella.
... Capítulo 54 ...

El Último Juego de Niños, Capítulo 52 por Elizabeth Thor


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Alejandra Castello es Tommy
Un fuerte golpe y Merlyn cayó en la cama, Sam se acercó a ella y le arrancó la blusa. Se relamió los labios y se acercó a ella, intentó bajarle los pantalones. Tommy miró tras de él y vio que Merlyn ya no estaba a su lado, escuchó unos gritos en la habitación y al entrar vio como Sam estaba abusando de Merlyn. Tommy intentó quitárselo de encima, pero Sam le pegó un fuerte golpe. Melissa no sabía que hacer ya que estaba impotente ante todo. Tommy se volvió a levantar y le dio un golpe a Sam con lámpara de noche. El chico, enfadado, se dirigió hacia él y le cogió del brazo, mirándole fijamente a los ojos se dio cuenta de algo que escondía Tommy. De un fuerte tirón a su camisa descubrió las vendas que tenía en los pechos:
-Eres una jodida tía…
Tommy se cayó de rodillas al ser descubierta, miró a Melissa con pena. La joven se llenó de ira y se lazó contra Sam, éste le dio un fuerte manotazo para que le dejara follarse tranquilo a Merlyn:
-Déjame, furcia, te puedo hacer un favor y tú serás la siguiente.
Tommy se levantó poco a poco de suelo y vio como Melissa le daba el jarrón que estaba encima de la mesita de noche. Sam recibió un fuerte golpe en toda la cabeza, rompiendo en pedazos el jarrón, el chico se llevó dolorido la mano a la cabeza y violentamente se acercó a Tommy cogiéndole de la camisa:
-¡Furcia!
Tommy cogió uno de los trozos del jarrón y se lo clavó en el cuello a Sam. El chico se llevó la mano al cuello intentando no desangrarse, Merlyn se limpió la sangre que saltaba de su violador, corrió hacia Tommy y le dio un largo abrazo. Melissa le miró a los ojos, asustada, ya que no entendía nada de lo que había pasado “Tommy era una chica.” Tommy abrazó con fuerza a su amiga y le miró a los ojos.
-Melissa, hay tantas cosas que te tengo que explicar, ahora tenemos que escondernos…
Lilith estaba escondida en el granero soportando el ruido de las balas, entre las sombras comenzó a planear sus planes y tenía que hacer algo ya que ellos matarían a la adulta, ella tenía que ser la única que tuviera que matarla. Vio ante ella uno de los cazadores, ella se movió en silencio y se aferró con fuerza a una horca. Abrió poco a poco la puerta del granero y pudo ver a uno de los cazadores, pudo ver a un chico con el pelo muy corto con el rostro plagado de pecas. Sin pensarlo dos veces, la chica le clavó la horca en su rostro.
... Capítulo 53 ...